Cuando niño, mi madre me llevó a Purén  a visitar a su tía María Maldonado Vásquez. La tía abuela María Maldonado; en esa época tenía más de 100 años, era bien bajita, sus cabellos increíblemente oscuros (a pesar de su edad). 
Ella había nacido en Cañete allá por 1851/52, al igual que sus hermanos Gregorio Maldonado Vásquez, y Gerónimo Maldonado Vásquez ( este último, mi abuelo y el menor de los hermanos, fallecido a los 46 años en 1916, en el hospital “San Esteban de Cañete”; había nacido en 1870).
La abuelita María tenía una memoria excepcional, y al hablar de sus hermanos, nos contó (mi madre ya sabía), por lo tanto me contó que recibía una pensión del Ejército, por la muerte de su hermano Gregòrio Maldonado Vásquez en la Batalla de la Concepción, el 9 y 10 de julio de 1882; la pensión correspondía a la de sargento, en verdad, yo un niño de nueve años (verano de 1956), no le puse mucha atención, pues a mi corta edad, eso para mí no tenía importancia.
Pero los años pasaron y jamás me olvidé de esa historia, fue así como me puse a investigar el el Google, y al leer (ustedes pueden hacerlo), tuve la mayor sorpresa de mi vida, al descubrir que allá por 1956, nuestra tía abuela María, nos había dicho la verdad. Escribí una carta privada a los archivos históricos del Ejército, pues en el Google dice que Gregorio Maldonado Vásquez, era soldado de la Cuarta Compañía del Chacabuco, y que efectivamente murió luchando en la Batalla de la Concepción, en el Perú.
Pero entonces ¿por qué nuestra tía abuela nos contó que recibía pensión de sargento?  El ejército me explicó que dada la forma heroica de la muerte del soldado Gregorio Maldonado, así como de sus compañeros soldados , sus familiares recibieron una pensión mínima correspondiente a sargento, ya que habrían sido todos ascendidos post-morten.
¿Alguien en Cañete sabe de esto? Saben que nuestro pueblo tiene un verdadero héroe que murió luchando en la mayor batalla heroica de nuestra historia de la Guerra del Pacífico 
No sería talvez interesante hacer un monolito, o colocar una placa  en algún paseo público y que sirva como inspiración a nuestros niños y jóvenes? Talvez un monolito de un soldado con el uniforme de esa época?, talvez una placa en acero o bronce recordadado a este héroe cañetino?
Dejo con ustedes esta inquietud, y espero la tomen en serio, pues cada año vemos en la elipse del Parque Cousiño (Parque O’Higgins), en Santiago, 77 soldados y una cantinera, desfilar el Día de las Glorias del Ejército, ellos desfilan con los mismos uniformes (colores y atavíos de la época).
Nuestro pueblo no tuvo apenas un Presidente de la República, también tuvo un héroe inmolado en La Concepción, en esos trágicos días del 9 y 10 de julio de 1882.