Reflexionemos y filosofemos juntos..., ¿tiene paciencia para leer esto? ¿de qué estaciones estaremos reflexionando? ¿las estaciones del año o las estaciones que significan paradas ( tipo estaciones de trenes), de nuestras vidas?

- Reflexionaremos de ambas estaciones... de ambas ! 


Las primeras: Las estaciones del año. 

Estas se asemejan a nuestras vidas o vice-versa, pues al nacer somos como las” PRIMAVERAS”. De una semilla microscópica nacemos y con el tibio sol ( vientre materno), vamos germinando, para al nacer desabrochar como una flor ávida de sol y vida. Y vamos respirando de esa estación todo lo maravilloso que hay en ella, para ya maduros cual “ VERANOS” entregarnos casi inconscientemente a vivir tan intensamente cuanto el sol que de tanto producir calor, llega a quemar..., así vamos trabajando llenos de energías, produciendo, generando nuevas oportunidades, viajando, aprovechando la fuerza de la juventud cual naturaleza llena de ímpetus y vida. Pero nos comienza a llegar el “OTOÑO”, y ya comenzamos a fallar cual naturaleza.., nos fallan nuestros órganos casi igual a hojas caídas ,se marchan nuestros frutos y se acedan cual arrugas de nuestros rostros..., es el anuncio de nuestros ‘ INVIERNOS” que nos llevarán a nuestros crepúsculos más largos y finalmente a la noche tan temida por lo inevitable y eterna.

Las segundas: Las estaciones de nuestras paradas obligatorias aunque involuntarias.

Estas estaciones dependen al parecer, de los tres elementos que nos caracterizan y definidos por estudiosos ( psicólogos, filósofos etc.). Ellas se definen por “ El Temperamento”, El Carácter”, y la “Personalidad”. El primero, El temperamento, es inmutable, nace con cada uno y no sufre alteraciones o modificaciones..., apenas se puede acelerar, lo que nos lleva a disturbios psicológicos graves si no se controla. O se puede desacelerar, lo que también nos puede hundir en también graves depresiones y enfermedades de difícil control. Las otras,” El Carácter” y La “Personalidad”, estas son mutables, las podemos controlar, sufren de cambios que dependen más de cada uno y del medioambiente en que actuamos, pero ambas son el resultado de la primera y sirven como control al temperamento con el cual nacemos.

Y vamos pasando por estaciones a lo largo de nuestras “ Primaveras”, donde la alegría de vivir, el desentendimiento de peligros y la incomprensión de la muerte, nos permite vivir en plenitud y alegría esa infancia y adolescencia, protegidos por el amor y la falta de problemas, como el sustento dado con cariño por nuestros genitores. Los amigos en nuestra infancia y pre- adolescencia, valen apenas por su amistad, por sus cariño, por su calor humano, no nos importa su posición social ( la ignoramos), el valor de la amistad grita más alto siempre.
Y nos llega el “ verano” en plena juventud con la fuerza del calor, el entusiasmo del vigor juvenil y la inmortalidad a la cual nos sentimos aferrados, nos proporcionan los elementos para nuestra reproducción, llevados al éxtasis por amores que nos embriagan, que nos llevan a perpetuar nuestra especie, a sonreírle a la vida casi con despreocupación. Aquí la poca cultura acumulada nos ayuda, pero no nos hace entender aquello que Sócrates enseñaba en su academia 5 siglos antes de Cristo:- “El verdadera rico, es aquél que necesita menos”. Llevado a una feria de exposiciones de productos griegos y fenicios; al ser preguntado qué le parecían esas maravillas respondió : - No las necesito, no me hacen falta”!!. “Pueden creer..., puedo vivir tranquilamente sin tantas futilidades!!. Y él tenía toda la razón. En nuestra juventud, en nuestro verano, no somos capaces de ver eso, y corremos frenéticamente atrás de esas futilidades que el mercado nos ofrece: joyas, autos maravillosos, la mejor máquina, el mejor reloj, el más caro vestido, el más lujoso estándar, la mejor casa; para así lucirnos, mostrar que somos mejores, más refinados, seres especiales y separados del resto de los mortales. La lucha por poder en todos los niveles nos deja ciegos de vanidad al ser conquistados. Las futilidades y las banalidades humanas ,son los principales albos que son usadas por las empresas para llegar a llenar nuestras casas, y para hacernos correr atrás de todo aquello que jamás llevaremos con nosotros en estaciones más adelante.
Y viene la estación siguiente, y nos llega el “ otoño”, y empezamos a ver las cosas un tanto desconfiados, que no era bien eso lo que pensábamos, comenzamos a darnos cuenta , que tal vez estuviésemos equivocados en muchas percepciones, en muchas cosas. Es como estar en una estación de tren remota, en un lugar al cual llegamos sabiendo de dónde veníamos, pero no sabemos cuándo llegará el próximo tren , y a donde nos llevará, cual será nuestro destino; y nos invade la preocupación por la próxima estación. Nuestras fuerza comienzan a fallar, ya comenzamos a sentir que no somos tan inmortales, ya comenzamos a sentir al perder nuestros padres, familiares, parientes, amigos, vecinos etc. que “ algo” no está cuadrando, no se está encajando en lo que vivimos en nuestras estaciones anteriores, donde la inconsciencia proporcionada por la salud en la infancia, la alegría en Ella, la despreocupación en la adolescencia y el vigor de la juventud, parecen haberse quedado en estaciones anteriores..., y nos invade una rara sensación de miedo, de desconfianza..., y así al tomar ese próximo tren en esa estación desconocida, sin saber / – pero presintiendo -/ que nos llevará a esa estación tan temida que es el crepúsculo de una noche que comienza más temprano en los inviernos, en ese invierno que llegará a nuestras vidas, claro, si tenemos la suerte de no quedarnos en el camino, camino que vemos que ya terminó para nuestros padres, familiares, parientes, muchos amigos, vecinos etc.
Subimos al vagón de ese tren que nos llevará a la estación de nuestro ” Invierno”, sabemos que será un lugar al cual creímos habernos preparado, y que al llegar, por ser inusitado, le témenos, o así como para algunos, hay miedo, para otros, simple preocupación, para muchos incertezas, finalmente esta estación será la última de nuestro viaje, de nuestro postrero camino. Ahora comprendemos que en esta estación cosecharemos lo que hemos plantado. Al final en la parte SALUD, seremos víctimas, o seremos premiados por aquello que comimos, aquello que bebimos, aquello que nos divertimos. En la parte afectiva ,cosecharemos aquello que también plantamos, si hemos plantado vientos, cosecharemos tempestades /- queriendo decir con esto que si fuimos individualistas y no dimos amor suficiente, ni ternura suficiente, ni amistad suficiente- / cosecharemos apenas , apenas decidias, y la tan temida soledad.

La tercera y última. Cómo enfrentaremos esta estación ?

La vida y la observación inconsciente / -aquella que no teníamos conciencia de haber registrado - / nos muestra y nos induce a pensar en tres caminos en esta etapa de tercera edad, del invierno de nuestras vidas.
¿Cuál de éstos tres escogerá usted ?

1) Somos los dueños de la verdad! Llegamos hasta aquí no por un acaso, ganamos el derecho de decir lo que nos plazca, y tenemos edad suficiente para gritar a los cuatro vientos nuestra verdad. Nuestro temperamento grita más alto; podemos reaccionar como nos plazca..., si queremos gritar gritamos, si queremos reír , reímos, si queremos ofender, ofendemos..., total, llegamos hasta aquí, fue una conquista , no fue fácil , y nadie tiene el derecho a hacernos callar !!.Al final fuimos bien sucedidos, y si no lo fuimos, no es ahora que bajaremos el moño. Podemos ser arrogantes, soberbios, dueños de nuestras vidas y consientes de nuestra condición ante la sociedad.

2).Lo que plantamos no fue suficiente, entonces es mejor callar, ahora tenemos que esperar caridad, piedad, cariño, inspirar lástima. Tenemos conciencia de muchos errores, no reconocemos muchos otros, pero la esperteza, el aprendizado en las estaciones anteriores, nos indica que en boca cerrada no entran moscas, somos subserviles, humildes por viveza, amigos y hermanos por conveniencia, aduladores o aprovechadores por oportunidades. Vivos y expertos por experiencia. Podemos fingir ser buenas personas, engañar a todos, aprovecharnos de las oportunidades y de la buena voluntad de los demás.

3).Cosechamos lo que plantamos, conscientemente. Tenemos conciencia que callar en tiempo, no es signo de cobardía, que no opinar no es signo de ignorancia, que no ofender no es falta de carácter..., que no comprar, no es falta de deseos, y si de analizar, si esto o aquello es fútil, desnecesario o prioritario. Comenzamos a entender que vale mucho más un amigo que cuentas en bancos, mucho más la salud, que autos maravillosos, que la caricia de un niño es más importante que el beso interesero de una mujer linda. Que es mejor perder una discusión , pero nunca la razón, que es mejor un mal acuerdo que un eterno embate. Que es mejor cazar una mosca con miel que a palmadas. Que los amigos de infancia, aquellos que no se importaban con tu apellido, ni con tu condición social, ni con tu ropa, ni con la profesión de tu padre ni de tu madre, ni si tenían autos , o bienes..., entendemos que estos eran los verdaderos amigos !!. Y los buscamos, y si los encontramos, ahora nosotros no nos importamos con esos detalles antes enumerados..., nos importa apenas una cosa , recuperarlos como amigos!!. Tenemos ese camino que los griegos y los romanos llamaban de SABIDURÍA, y apenas llegaremos a él, conociendo profundamente nuestro temperamento, de él depende nuestro carácter, y ellos moldan nuestra personalidad.

Conclusión : - ¿Qué camino quiere Usted escoger? ¿Ya pensó en eso ? 

Si no lo ha hecho, tal vez hemos aprendido que la vida es como las estaciones del año. PRIMAVERA ( si está en ella, comience a conocer la siguiente).Si está en su VERANO, sea contenido en la bebida, el cigarro, las comidas , fiel en el amor, y honesto y leal en su trabajo,siembre buenas voluntades para el futuro. Si está en su OTOÑO, prepárese que sus arrugas son como las hojas que caen dejando huellas tenues y leves en el suelo, así como los surcos de su cara, que son el, reflejo de su camino per corrido . Si ya está en su INVIERNO , no es necesario decirle nada, ahora usted ya entendió que solo existe un día, una estación, y ese día y esa estación es “HOY Y AHORA” . 

La estación anterior “ YA ERA ,YA FUE ,YA PASÓ , así como el día de AYER. La próxima estación “NO EXISTE”, así como el “Mañana”, No sabemos si tendremos un mañana, no sabemos si habrá un otro tren esperándonos o llegando para llevarnos a otra estación..., ¿Qué estación es esa ?  ¿Existe?...., No, eso ni usted, ni yo, ni el más sabio de los sabios lo saben.... Sólo DIOS !!