Era enero de 1954, a la fecha yo tenía 7 años y mi padre ( José Miguel  Sáez Muñoz), 39 años. Un día de noche llegaron a nuestra casa ( vivíamos en la casa de dos pisos que aún existe, frente a la casa actual de Pedro Durán y su esposa Flor Weise y familia, en la esquina de Segundo de Línea esquina de Esmeralda), llegaron repito, El PEPE ALACID y un amigo de él que trabajaba como pioneta en los camiones de Juan Mondaca y Luis Arévalo, éste último hijo de Don José Otondo ( ambos trabajaban en la Barraca de Don José Otondo Aranaz como choferes).

  Este amigo de Pepe Alacid que era pioneta, también era músico de la Banda Municipal de Don Juanito Rebolledo, su sobrenombre era "Zambo" (porque era calvo )  y cuando lo llamaban, le gritaban: ... ¡Zambaooooo! y él respondía a la los gritos, ¡aaaoooo! Talvez todavía está vivo y por lo menos (si no está) muchos lo recordarán por esos detalles... ; el Lucho Arévalo se debe recordar del verdadero nombre. Siempre tocaba con sombrero, incluso en los actos públicos, pues era muy vanidoso. Ambos llegaron a conversar con mi padre pues querían participar en el Carnaval de ese verano (1954). El problema era que querían hacer un barco de Piratas que se llamaría "El Caleuche", sería montado sobre 4 ruedas, y tendría las ruedas de en frente, movibles para poder dirigirlo por las calles hasta la plaza..., y claro, ellos no sabían cómo hacerlo..., el premio para el primer lugar era suculento y valía la pena el esfuerzo. Nuestra casa ocupaba ¼ de la manzana, era un terreno inmenso y tenía un galpón donde se podría trabajar con comodidad y espacio. Mi padre aceptó el desafío, y así fue como trabajaron todo el mes de enero y parte de febrero, Tenía un mástil central, velas y en el mástil iría un “CATALEJOS”...., ahora adivinen ¿quién sería el catalejos?..., claro, un cabro chico, liviano y suficientemente inocente para aceptar ir allí en lo alto con un catalejos(anteojos de larga vista de un sólo lente)...,,lógico, el único cabro chico estaba allí mismo en casa, o sea “YO”.
 Así fue como en el día de la presentación y premiación de los carros alegóricos nos dirigimos a la Plaza de Armas con “El Caleuche”, yo iba arriba del mástil principal acomodado como catalejos, el Pepe Alacid y otros tres amigos, vestidos de piratas, el Pepe Alacid con su  grande  “OJO DE VIDRIO NATURAL” y una pierna de palo donde llevaba la  rodilla doblada. Mi padre y otros dos ayudantes en la parte de atrás ( por dentro), empujaban a puro ñeque el barco que era pesadísimo. Al llegar a la esquina de Villagrán con  Prat (esquina de la familia Maldonado,  actual colegio Gabriela Mistral),  ellos , por un mal cálculo de altura , no podían pasar..., el Pepe Alacid gritaba :  "échenle  pa‘elante  nomás, el palo corta los alambres “..., mi padre vociferaba a viva voz y en gritos : - Paren...paren..., mi cabro se puede electrocutar..., como no le hacían caso , él transtornado dejó su lugar y subió a la parte delantera y gritaba desesperado...”Paren g...., Paren... no ven que mi cabro se puede electrocutar ...; ahí pararon y el Pepe como era alto sacó una rama de un tilo de la propia plaza, me lo pasó, y con él levantamos los alambres para poder pasar, eso se repitió en las 4 esquinas. Cuando llegamos frente al Kiosco donde estaba la  Reina, paramos para hacerle un homenaje a ella..., allí estaban : El Polo Palacios, El Lucho Abarzúa, el Negro Muñoz y otros que no recuerdo, cantando todos a viva Voz :   “Hay Inés... sería mi mayor placer, pasar un carnaval contigo, besarte en la boca , y morir, morir después “”. La reina ese año era la lindísima Srta. Inés Correa...., ahí el Pepe Alacid bajó con un tremendo pescado que llevaban a bordo y lo tiró como gran homenaje a los pies de la lindísima reina,,,, que claro, se asustó mucho con ese personaje antológico, pirata con ojo de vidrio verdadero, y claro como era natural en  él , “Mas cocido  que popi  de guagua, pues llevaban a bordo una chuica de tinto de 5 litros y otra de blanco, contribución gratuita  al Pepe, hecha por  la Bodega de OLATE... Ganamos un segundo lugar, que claro, no cubrió los gastos de la fabricación del barco, y como era de preever, mi padre no participó más de los carnavales pues el perjuicio sobró para él, ya que del valor del premio, nunca más volvió a saber. Apenas sobraron los lindos recuerdos que lo hacían reír hasta cuando ya era bien avanzado en edad, y yo le recordaba esos hechos.  Hoy, 12 de agosto de 2007 es el “Día de los Padres aquí en Brasil”, y como homenaje a mi José Miguel, al cual cada día  admiro más y me parece más sabio...., en homenaje a él, les vuelvo a contar estos hechos. Atte. Eduardo Sáez Maldonado. ( Veré si repito el carnaval de 1960 en el cual mi hermano mayor fue el Presidente y yo  fui el tesorero).