Hombre de empresa, se especializó en construcción de caminos y ha ganado bastante plata; se dedica también a la agricultura y compró buen fundo en Caramávida. De recia contextura física, valiente y arrogante cuando algo le disgusta, es una persona suave para tratarle, de gran espíritu de servicio y de buenas cualidades.
Ha trabajado en caminos en toda la provincia de Arauco y a este mismo oficio ha inclinado a sus hijos. 
Sagaz para el negocio; de clara visión y criterio técnico único, es una bala para hacerlos buenos. Construyó su casa amplia y confortable a cinco pasos de la acreditada botica de don Paulino Viveros y compró hasta la esquina de la plaza, donde por tantos años estuvo Renato Ramírez, cuyos muros aun deben tener los ecos de tantas conversaciones en voz baja.... 
Muchos le criticaban, sin duda, el que en Cañete él invirtiera en esos años, tantos capitales para una casa habitación; pero es que don Oscar sabe vivir bien y rodear de comodidades a su familia. Tuvo la suerte de contar con la colaboración de su buenísima primera esposa, en esos años en que ganar cien pesos era un dineral. La señora Laura fue una abnegada y excelente esposa. Le rindo un homenaje sincero por sus dotes de gran mujer. 
En su juventud, le ponía a veces y arrastra el poncho cuando tiene “pica” con alguien; habla y gesticula en voz alta si está con rabia y su tono pitancero y risueño, con sus manos en alto y que ya se va encima de su contrincante, le hacen temible y parece un boxeador dispuesto a sacarle la contumelia al primero que se le oponga. Pero es ráfaga solamente; es alma buena e incapaz de hacer mal sino a sus enemigos.... 
Gran compadre de don Vicha Rosas, discuten a veces y se ponen bien; gran amigo fue del recordado Luis Edmundo Enríquez, pero se disgustaron porque el otro quería ser más listo que él.... 
Radical de fila, es un elemento valioso dentro de esta colectividad; trabajó como un negro en la pasada elección para darle el triunfo al Dr. Don Octavio Orellana Fuentes.