Es como un gerente en el segundo Banco de Cañete; allí van moros y cristianos a pedir “anticipos” por triguito u otra cosecha del campo. Él a todos atiende con solicitud y prontitud, sin que esto quiera decir que todos salgan contentos con las condiciones... Hay un criterio para cada cliente; no son todos medidos con la misma vara.

De Recia contextura física, es muy activo y trabajador; en sus poquísimos ratos de descanso, después de sus horas de comercio, ya que trabaja con sus hermanos Luis y Héctor, cuando en 1945 se adquirió el carro-bomba, él se hizo cargo y le estudió con paciencia de benedictino. Le halló innovaciones por hacer, le desarmaba y volvía a encontrarle algo nuevo o que le fallaba. 
Era francamente admirable su espíritu de investigador mecánico y su fe en la causa bomberil; fue por muchos años el primer maquinista, título que le honraba y en su modestia tradicional que tiene, para él los títulos nada significan, sino hacer el bien a la colectividad. 

"Es Director de la Escuela Superior de Hombres, siendo el digno sucesor de Tomás Bustos, hombre reposado y muy inteligente, me temo le vaya a pasar lo mismo que aquél, si se queda ahí. Tiene condiciones para descollar en cualquier parte; muy sobrio (sólo bebía en su juventud y no lo hacía nada de mal) ahora sólo agüitas y era bueno para las farras. Vestía de huaso y le gustaba salir al campo a refrescarse; hoy día es un hogareño distinguido; casado con la señora Pina Lavín, ya tiene hijos grandes y casaderos; son todos inteligentes, pero sobresale Jaime.

Chiquitito, pero entaquillado, va con paso firme y decidido encimando su obra comercial. Ha empezado desde abajo y con una constancia digna y ejemplar, con una honorabilidad a carta cabal y con tino y con bastante inteligencia, sigue su camino. 
Es democrático y llegó a ser Alcalde, con el voto de Miranda y Bustos. No se amilanó con el cargo y lo desempeñó bien, según mis informantes y algo que lo vi yo también. 
Celebrador de chistes, es locuaz y risueño. Se hace de amigos fácilmente y es un buen elemento en el comercio. 

Profesor primario, de vasta inteligencia, ha sido dos veces regidor radical y de los buenos; tiene alto espíritu público y desarrolla obra de bien para su pueblo natal. Confieso que cuando lo conocí, creí era medio farsantón, pero me engañé; al contrario, peca de modesto; bueno para el discurso, tiene aún mucho que dar y si se dedica más y sale fuera de Cañete.

Tiene tantas facetas en su vida que no hallo cómo empezar, pues le traté muy poco. Lo sé un hombre muy emprendedor en su comercio, de brillante inteligencia, ve debajo del alquitrán, como se dice. No se le va una. No lo “carnea” nadie y es un peine para el negocio.

Es todo una promesa. Inteligente, inquieto espiritual, ha buscado en doctrinas de la iglesia su insaciable deseo de servir su causa. Él cree que todas las ilusiones se hacen realidades y ha vaciado en muchos artículos de gran valor en “El campesino” y en “La libertad”, entre otros.

Oriundo de la provincia de Ñuble, allí se formó profesionalmente y se perfeccionó como un artista en su sacrificada profesión de médico. Hace ya más de 30 años que reside en Lebu. Tuvo varios puestos: en Carabineros, ex-beneficencia, FF.CC, Seguro, etc. Y en todos dejó huellas de su amplio espíritu humanitario y de gran competencia.