Hijo de un hogar ejemplar, Muno Pierry, como cariñosamente le dicen sus amigos y el patrón Munito en sus fundos, es un agricultor joven, lleno de energías, emprendedor, amigo del progreso en la agricultura. Gran charlador, ameno y de enorme corazón para sus semejantes. Excelente hijo, mejor esposo y padre ejemplar. Es casado con la respetable dama, señora Elvira Padilla, quien con su simpatía e inteligencia envidiable para una dueña de casa que marca rumbos. ha sabido ser la consejera y comprensible esposa. Munito chico, ya está todo un hombre y tiene una hija encantadora.

Llegó de San Fernando el año 1940 recomendado por don Pedro Blanquier, a administrar el fundo “Paicaví” de la señora Ormeño de Puga. Ahí ha actuado en forma inteligente y tenaz; gana él y su patrona que dice es tan buena señora. Campo excelente, necesitaba buen administrador; a orillas del mar, con pastos suculentos, da gusto ver las crianzas. Llega a tener en engorda sus 400 animales en pleno invierno y otros fundos grandes no pueden tener 50. 

Hombre de empresa, se especializó en construcción de caminos y ha ganado bastante plata; se dedica también a la agricultura y compró buen fundo en Caramávida. De recia contextura física, valiente y arrogante cuando algo le disgusta, es una persona suave para tratarle, de gran espíritu de servicio y de buenas cualidades.
Ha trabajado en caminos en toda la provincia de Arauco y a este mismo oficio ha inclinado a sus hijos. 

Suplente, así como Notario, Inspector Provincial de Estadística (que fue lo único que obtuvo de su amigo, el Presidente Juan Antonio Ríos). También ha sido Presidente de la Asamblea Radical, Rotario y hombre muy servicial. 
De profesión abogado, se le considera un hombre insobornable, limpio a carta cabal y un integérrimo ciudadano, además que incorruptible.

Periodista, empleado Municipal desde 20 años, ha sido el timonel de muchos Alcaldes. De estatura reducida, es un intelectual de nota y creo que, si hubiese salido de Cañete a estudiar cualquier carrera, habría sido, además de poeta casero, un profesional sobresaliente. 
Es inteligente, pero algo porfiado, a veces, trata de imponer su criterio y lo creo bastante bueno.
Como político es vehemente; discutidor y tenaz para hacer triunfar su tesis; pero gran alma de radical. Cuando se echa responsabilidades, se enfurruña y se torna parco en palabras.

Es hombre que debe su situación económica a sus propios esfuerzos. De una tenacidad e inteligencia dignas de destacar, desde niño se distinguió por su alto espíritu de superación. Incansable para el trabajo, se divierte también en forma que no destiñe como hombre “firmero” para ponerle cuando está en diversión; pero jamás descuida sus negocios. Eso lo hacía cuando más joven y no deja de charlar a grandes voces y cualquiera creee que el mundo se viene abajo cuando discute y “la revuelve”. Buenón para la fiestoca el galllo, señor. Tiene el gran mérito de haber amasado fortuna gracias a su empuje y tenacidad.

Español de buena cepa; trabajador como él solo; capacitado; de altas y bajas en sus negocios, no ceja en triunfar y no desmaya. 
No es farsante, es desprendido con sus amigos y con la sociedad en que vive; colaborador en toda obra de bien.
Es muy apreciado por sus dotes de caballero y gentileza característica. 
Trabajó en la Barraca “Cañete”, pero se aburrió con sus socios; las ha emprendido solo y a medias en aserraderos que le han significado dejar media vida en las montañas.

Soy de los convencidos que destacarse públicamente, cuando un agricultor sobresale, por sus espíritu de progreso; aún más; estimo que el Departamento de Extensión Agrícola del Ministerio de Agricultura u otro organismo (ya que ahora no figuran los agrónomos provinciales, que fueron suprimidos en mala hora bajo el gobierno de Ibáñez) deberían otorgar diplomas de honor.
En la provincia de Arauco y especialmente en el Departamento de Cañete, se destaca el activo, acucioso y gran agricultor, don Pedro Etchepare E. , don Gastón como todos cariñosamente le llaman.