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Isla Mocha y Tirúa: Los aeródromos más complejos de la región PDF Imprimir E-mail
Martes, 06 de Septiembre de 2011 18:16

Dos son los aeródromos más complejos de la región. La Isla Mocha y Tirúa. Ambos en el extremo sur de la región del Bio-Bío. Los viajes entre ambos puntos son permanentes.

Mario Hahn Cortés tiene más de ocho mil horas de vuelo y ha realizado el viaje entre ambos puntos cerca de 35 mil veces.
Él vive en la isla, por lo que regularmente tiene que ir a Tirúa a abastecerse de distintas cosas. De hecho, el viaje demora 12 minutos. Explicó que desde 1966 hasta ahora han muerto 16 personas en accidentes aéreos relacionados con la Isla Mocha. Esto la constituye como el lugar más peligroso de la región. Muchos de los cuerpos de esas personas nunca pudieron ser recuperados.
La pista de Tirúa es un portaaviones, muy, muy parecido a lo que ocurre en la isla Robinson Crusoe. Esta condición de quebradas abruptas  en los dos cabezales, genera fuertes vientos, con grandes turbulencias, lo que hace que cada aterrizaje sea un riesgo, sostuvo Hahn. Uno de los problemas, es que no hay nadie encargado del tráfico aéreo, pese a que son 650 personas las que desde la Mocha deben viajar permanetemente al continente, explicó.
En 1965, Carlos Hauser, pilotado una nave Bonanza que transportaba dos personas, despegó de la Mocha y nunca aparecieron. El avión era del piloto comercial Enrique Molina Campusano, que tenía una empresa de taxis aéreos y efectuaba vuelos entre Concepción y la Mocha.
En 1974, Gerald Esquerré chocó contra los cerros de la isla, a raíz de la neblina, con tres pasajeros. Todos perecieron. Gustavo Riquelme Riffo, en 1986, con cinco personas más, despegó de Mocha a Lebu y nunca fue encontrado.
El 22 de noviembre de 1987, Mario Hahn pilotaba un avión y de pronto se le paró el motor. Lo había sacado recién de la maestranza, nadó cuatro horas, hasta la desembocadura del lago Lleu-Lleu. Un grupo de mapuche lo recogió y salvó. El pasajero que llevaba murió y su cuerpo no pudo ser rescatado. Víctor Hugo Gómez, el 2007, no alcalnzó a llegar a la isla y cayó a 200 metros de la playa. Se salvaron dos personas, pero el piloto y otros dos pasajeros murieron. Con este último accidente la isla ganó un avión subvencionado para los residentes.
 
(El Sur)