Patricia Rebolledo A.
Nadie imaginó el regreso del "séptimo arte" al Cine Plaza de Cañete. Todo parecía indicar que eso no sucedería.
Sin embargo, mentes emprendedoras han rescatado esta idea con el proyecto "Cine Plaza" y Centro de Eventos Cine Plaza, inicativa de la productora H-ID & T y asociados, cuya gerencia estará a cargo de Reinaldo y Fernando Sperberg, quienes iniciarán sus actividades el viernes es 4 de mayo con una función gratuita, exhibiendo el largometraje "El último samurai".
En las funciones siguientes, la entrada general costará $1000 pesos. El sábado las funciones serán a las 19:00 y 21:30 hrs; el domingo a las 15:00 - 18:00 y 21:00 hrs. El objetivo es atraer a toda la familia a una entretenida tarde de cine.
La sala tiene capacidad para 300 personas repartidas entre balcón y platea y está provista de amplificación de sonido e imagen profesional.
La cartelera se anunciará en radios locales y en www.imdb.com , sitio conocido como "The International Movie Data Base".
Historia
Don Clímaco Hermosilla, conocido profesor y escritor cañetino, cuenta que "en 1947, don David Stichkin Branover, que fue algunos años más tarde Rector de la Universidad de Concepción, le compró a don Eudocio Rivas Roa, en $100.000 de la época, un sitio ubicado en calle Condell, al lado del Club Social de Cañete.
Don Eudocio Rivas había comprado ese sitio a don Carlos Kriscovich, el que, a su vez, lo había comprado a Delfín Ferández García. Este último, tenía la propiedad como herencia de su padre (del mismo nombre) y de su abuelo, don José Tomás Ferández.
Don David Stichkin, por intermedio de su señora, doña Fanny Litvak de Stichkin, hace una Sociedad Comercial con don Daniel Jana Levy, comerciante de Cañete, la que llaman "Sociedad de Inversiones Plaza". Esta Sociedad decidió construir en el sitio comprado, un gran Teatro y Cine al que llamaron "Teatro Plaza".
El Cine Plaza se inauguró a mediados de la década de 1950 con la película "Melodía Inmortal", protagonizada por los famosos actores de época: Tyrone Power y Kim Novak.
El Cine Plaza sólo pudo funcionar unos cinco años, ya que, a causa de los terremotos de mayo de 1960, su estructura posterior quedó muy dañada.
La parte de la construcción que da a la Plaza de Armas y la parte de la sala propiamente tal, no sufrieron daño alguno, ya que fueron muy bien construidas, pero la parte del escenario y la tramoya, construidas al final, con economías de material, no pudo soportar la intensidad de los sismos.
El edificio dañado permaneció abandonado durante más de diez años. En la década de 1970, se hizo el intento de echarlo a andar nuevamente; pero el cine ya se estaba batiendo en retirada y no pudo sobrevivir a la aparición de la televisión.
En los años '70, se recuerda a Jaime Cigarroa Salgado y a Gerardo Rivas (de la Radio Millaray) como concesionarios o arrendatarios del Cine Plaza.
Después de esos fallidos intentos, el Cine Plaza sirvió para recibir a algunas Compañías de Espectáculos, algunos festivales de la Canción y a algunas Veladas de Instituciones de la ciudad". Finalizó su relato, don Clímaco.
