Este no es un tema nuevo ni una denuncia surgida al calor de la coyuntura. El eje del problema es concreto y verificable: la legitimidad del proceso de refichaje de los partidos políticos en Chile.

Por la curiosidad de tratar de entender algo que está llegando rápido y que puede estar yéndose un poco más lejos de la cuenta, nos guste o no.

A las puertas de una nueva definición presidencial, la educación vuelve al centro del debate por la brecha entre los avances materiales alcanzados y los resultados que la sociedad espera del sistema escolar.

La política actual, con todas sus tensiones, sus discursos cruzados y sus promesas de orden o renovación, no nació de la nada. Tiene raíces profundas, tan antiguas como la propia idea de República. Cada cierto tiempo, cuando el clima público se llena de eslóganes, certezas fáciles y disputas por el relato, uno siente que la historia se repite con nuevas palabras, nuevas caras, pero con viejos dilemas al fondo.

Por: Gorart Villarroel
Para entender a Catilina, imaginemos por un momento un Chile romano: gente endeudada, élites satisfechas, políticos en guerra chica y un país que cruje por dentro mientras todos fingen que nada pasa. Ese era Roma, año 63 antes de Cristo.
