
Combustible GRATIS durante una hora”, así, en mayúsculas, como si fuera una hazaña nacional.
LA HISTORIA SE VIVE Y SE CUENTA EN CADA IMAGEN
UNA IMAGEN, MIL PALABRAS; UN INSTANTE, MIL HISTORIAS
HUELLASDIGITALES
La libertad no suele ser un problema cotidiano ni una fijación constante, excepto para quienes ya no la tienen en el sentido más literal. Para el resto, se convierte en concepto, consigna o movimiento dentro de un marco que rara vez cuestionamos.

Por la curiosidad de tratar de entender algo que está llegando rápido y que puede estar yéndose un poco más lejos de la cuenta, nos guste o no.

Después de tantos años, es inevitable acordarse de pequeños pasajes que aparecen sin pedir permiso, que por simples que parezcan, invitan a reflexionar.

Don José Lepicheo Silva, pequeño comerciante de la feria de calle Esmeralda, me contó un pedacito de su historia mientras ordenaba su puesto para comenzar la jornada.

En la segunda mitad del siglo XIX, la Casa Duhart, familia vasco-francesa asentada en Chile, levantó en Cañete un molino a orillas del río Tucapel.

