Hubo un tiempo en los años '60 en que al anunciarse carreras de caballos en Las Misiones, numerosas familias cañetinas caminaban hasta el sector norte del pueblo para presenciar aquellas competencias que despertaban entusiasmo entre grandes y chicos.
La cancha estaba ubicada en el antiguo acceso norte de Cañete, en el sector donde años después se levantaría el Hospital Intercultural Kallvu Llanka. Entonces, aquello todavía formaba parte de los terrenos que se extendían más allá del límite urbano.
Durante décadas, Las Misiones reunió a propietarios de caballos, preparadores, jinetes, apostadores y espectadores llegados desde distintos sectores rurales. Algunos acudían siguiendo a un caballo conocido; otros, por las apuestas o simplemente para compartir una jornada que rompía la tranquilidad habitual del pueblo.
Además de las competencias organizadas por los aficionados, colegios, organizaciones e instituciones solicitaban autorización para realizar carreras con el propósito de vender productos para reunir fondos destinados a iniciativas benéficas y otras necesidades comunitarias. De este modo, Las Misiones no fue solamente un espacio de competencia y apuestas. Sus jornadas también sirvieron para apoyar obras y actividades impulsadas por la comunidad.
Entre quienes participaron activamente fue Julio Pascal Pereira, conocido como “Checho”, recordado como jinete y preparador de caballos de carreras a la chilena. Como él, debieron existir muchos otros cuyos nombres permanecen en la memoria de familiares, amigos y antiguos aficionados.
La existencia de la cancha no descansa únicamente en los recuerdos. Un plano oficial del Servicio de Impuestos Internos todavía identifica aquel lugar con el nombre de "Cancha de Carreras Las Misiones". Además, los registros municipales señalan un Club de Carreras a la Chilena constituido formalmente el 20 de febrero de 1996.
Hoy, el paisaje del acceso norte ha cambiado completamente. Donde antes se escuchaban cascos, gritos de entusiasmo y discusiones sobre cuál caballo era el más rápido, se levanta una de las principales obras de salud de la provincia.
La cancha desapareció, pero todavía quedan personas capaces de recordar sus jornadas, sus protagonistas y aquellos caballos que alguna vez hicieron vibrar al público de Las Misiones.
