ESTAMPAS DE CAÑETE

Alfonso Concha Acuña

IMÁGENES DE LA MEMORIA

2009... profesoras Regina Torres, Alicia Veloso y Eliana Beltrán
CAÑETE
CAÑETE
Héctor y Yan
MIRANDO A LOS ANDES DESDE NAHUELBUTA...
CAÑETE
LAS RUEDAS QUE EL TIEMPO DEJÓ ATRÁS,,,
CAÑETE
Oficios que siguen, en el pulso cotidiano...
LAGO LANALHUE
CASONA DEL BARRIO LEIVA
AÑOS '80
MUSEO MAPUCHE CAÑETE
CORDILLERA DE NAHUELBUTA
CONTULMO
CAÑETE

LUIS PETIT-LAURENT TRILLAT

Hombre trabajador y honrado a carta cabal, es, en Cañete, símbolo de sobriedad y de gran prestigio como cooperador y ciudadano en quien se puede confiar hasta lo más sagrado.
De porte señorial y calmado en el andar, denota de inmediato su inteligencia y ecuanimidad; de gran espíritu comercial, no sólo trabaja con sus hermanos Héctor Y Juan, en el gran almacén “La Herradura” sino que trabaja con su otro hermano Víctor en aserraderos en Curacautín.
No le gusta figurar; es modesto y leal; pero donde tiene puesto su gran cariño y puede decirse es “su obra” es el Cuerpo de Bomberos, al cual también contribuí a fundar, siendo su Secretario General hasta que me vine “de 1945 a 1953”. Sin don Luis Petit-Laurent, estoy seguro que el Cuerpo de Bomberos no habría llegado a estar en el pie en el que hoy se haya. No escatima sacrificios y su bolsillo está siempre abierto cuando se le necesita. Hombre hogareño, no gusta de lo sibarítico y actúa para bien de todos sus amigos y conocidos. De gran jerarquía intelectual, ha sabido llevar sus negocios en forma siempre floreciente, tal como él bien se lo merece, por ser cooperador y quitado de bulla.
El temple de su carácter, su ilustración y filosofía de la vida, lo ha hecho sobreponerse a todo; impertérrito, sigue su vida bomberil viento en popa, sin descuidar jamás sus varios negocios; su cerebro no descansa trabajando para hacer algo mejor. Don Lucho, como todos cariñosamente le dicen, es una estampa tradicional y querida en Cañete; se llega donde él seguro que le va a solucionar su asunto. Ponderado y sin ostentación, emana él sus bondades y buen consejo; certero siempre, sabe dar en el clavo en cada situación.
Cuando había beneficios para Bomberos, don Lucho dejaba todo a un lado y se consagraba a servir, como un muchacho. Si no hubiese sido por él, no habría Cuartel de Bomberos; le colaboré cuanto pude, porque comprendí era rotario de corazón y practicaba aquello “de dar de sí, antes que pensar en sí”. Un tiempo perteneció a Rotary; pero sus ocupaciones no le dejaron tiempo para seguir regularmente y renunció.
pie1