
En la segunda mitad del siglo XIX, la Casa Duhart, familia vasco-francesa asentada en Chile, levantó en Cañete un molino a orillas del río Tucapel.
Clímaco Hermosilla Silva
Cuando, hace ya unos veinte años, comencé a buscar fotografías que nos permitieran reconstruir el rostro de esta comunidad cañetina que habíamos tratado de retratar en nuestras “Crónicas”, me espantó el hecho de no encontrar estas fotografías y de recibir, inicialmente, una respuesta negativa a mis requerimientos de las personas consultadas.
Poco a poco, sin embargo, esta situación comenzó a variar y fuimos acopiando un inmenso “Archivo Fotográfico de la Ciudad”, el que reunía cerca de 500 fotografías que comenzaban prácticamente el mismo año de la ultima refundación de esta: 1868.

A veces, las grandes ideas no vienen con nombre y apellido. Simplemente nacen de una necesidad, de un entusiasmo colectivo, o quizás de ese espíritu cañetino que sabe reconocer el valor de lo que crece en nuestra tierra. Lo cierto es que, sin que nadie lo anunciara como “la primera de muchas”, así empezó la Fiesta del Changle en Cañete.
Por: Gorart Villarroel
A 25 años del Sudamericano Sub-16 realizado en Cañete, este rescate busca poner en valor un episodio deportivo ignorado por los grandes medios, pero grabado con convicción en la memoria local.

A fines del siglo XIX, cuando se proyectaban los primeros trazados ferroviarios en el sur de Chile, la lógica indicaba que el trayecto más eficiente debía unir Concepción con Cañete, pasando por Arauco y Lebu.
